A amistai en Sa Martín de Trevellu é refugiu y acullía. O visitanti se convirti en amigu, y o amigu, en familia. En cá salú, en ca gestu, se sinti a hospitaliai de un lugal que acolli sinceramenti. A plaza y as callis son escenarius de encontrus espontáneus, de conversaciós que se estirixhan en as pichorras o debaixu da sombra dos castañus y de rishas que se mixturan con o aroma do pan redén feitu. En Sa Martín, a amistai é un lazu invisibli que uni a tós: unha promesa de compañía y apoyu incondicional.
Te invitan a pasar el domingo en compañía de amigas (y extraños).
Acudes a la convocatoria de tus amigas para pasar un día con ellas, eso, aun sabiendo que tu cuerpo te dice que no tienes fuerzas; has trabajado un turno de 24 horas y estás agotada, pero a pesar de ello acudes a la llamada de amistad.
Cocinaremos juntas, charlaremos y seguramente nos reiremos juntas a pesar de las circunstancias individuales de cada una, y aunque sucumbas al cansancio, seguro que merecerá la pena.
Y como era de esperar, ya en la tarde ,el cuerpo te da un toque y sientes que necesitas un pequeño reposo. Te tumbas debajo de unas palmeras y un inmenso cielo azul.Te ofrecen una cama y la rechazas, prefieres estar ahí, al borde de la piscina rodeada de niños y grandes con su felicidad y sus griteríos.
Son cosas simples, pequeñas cosas que generan paz, generan el éxtasis de los sentidos, y nos hacen expresar con alegría lo que significa VIVIR.
(Dedicado especialmente y con cariño a Charo y Sole, Guerreras de la Vida)
"Ha sido mi convicción de siempre, más arraigada y más corroborada en mí cuanto más tiempo pasa, la de que la suprema virtud de un hombre debe ser la sinceridad. El vicio más feo es la mentira, y sus derivaciones y disfraces, la hipocresía y la exageración. [...]
Abrigo la profunda creencia de que si todos dijésemos siempre y en cada caso la verdad, la desnuda verdad, al principio amenazaría hacerse inhabitable la Tierra, pero acabaríamos pronto por entendernos como hoy no nos entendemos. Si todos, pudiendo asomarnos al brocal de las conciencias ajenas, nos viéramos desnudas las almas, nuestras rencillas y reconcomios todos fundiríanse en una inmensa piedad mutua. Veríamos las negruras del que tenemos por santo, pero también las blancuras de aquel a quien estimamos un malvado".
(Miguel de Unamuno)
Difícil de llevar a la práctica...
seamos sinceros.
Foto: Coraza
Momento musical: Salty Air - Bitter Sweet
"Pero si ya pagamos nuestros pasajes en este mundo
por qué, por qué no nos dejan sentarnos y comer?
Queremos mirar las nubes,
queremos tomar el sol y oler la sal,
francamente no se trata de molestar a nadie,
es tan sencillo: somos pasajeros.
Todos vamos pasando y el tiempo con nosotros:
pasa el mar, se despide la rosa,
pasa la tierra por la sombra y por la luz,
y ustedes y nosotros pasamos, pasajeros.
Entonces qué les pasa?
Por qué andan tan furiosos?
A quién andan buscando con revólver?
Nosotros no sabíamos
que todo lo tenían ocupado,
las copas, los asientos,
las camas, los espejos,
el mar, el vino, el cielo.
Ahora resulta
que no tenemos mesa.
No puede ser, pensamos.
No pueden convencernos.
Estaba oscuro cuando llegamos al barco.
Estábamos desnudos.
Todos llegábamos del mismo sitio,
Todos veníamos de mujer y de hombre.
Todos tuvimos hambre y pronto dientes.
A todos nos crecieron las manos y los ojos
para trabajar y desear lo que existe.
Y ahora nos salen con que no podemos,
que no hay sitio en el barco,
no quieren saludarnos,
no quieren jugar con nosotros.
Por qué tantas ventajas para ustedes?
Quién les dio la cuchara cuando no habían nacido?
Aquí no están contentos,
así no andan las cosas.
No me gusta en el viaje
hallar, en los rincones, la tristeza,
los ojos sin amor o la boca con hambre.
No hay ropa para este creciente otoño
y menos, menos para el próximo invierno.
Y sin zapatos cómo vamos a dar la vuelta
al mundo, a tanta piedra en los caminos?
Sin mesa dónde vamos a comer,
dónde nos sentaremos si no tenemos silla?
Si es una broma triste, decídanse, señores,
a terminarla pronto,
a hablar en serio ahora.
Después el mar es duro.
Y llueve sangre".
(Pablo Neruda)
NO A LA GUERRA!!
Foto: Barco y Triana
Momento Musical: Ay, amor - Valeria Castro
«Entre guitarras, mandolinas, violines y un piano, con influencias folclóricas, es un canto pequeño sobre la inmigración en la infancia, un canto a la visión inocente que no entiende por qué no hay vidas dignas suficientes, por qué a ellos y ellas no se les quiere: por qué no hay amor.»