Amigos que vuelven a sus casas.
Conversaciones bajas, risas, algún gesto de manos.
El día se despide sin ruido.
Xálima
Foto: De vuelta a casa
Momento Musical: Sevilla - Vicente Amigo
Amigos que vuelven a sus casas.
Conversaciones bajas, risas, algún gesto de manos.
El día se despide sin ruido.
Xálima
Foto: De vuelta a casa
Momento Musical: Sevilla - Vicente Amigo
Cada día el cielo cambia de humor constantemente, moviéndose entre la calma y la tormenta, entre la luz y la oscuridad. A veces el sol asoma tímidamente para desaparecer detrás de un manto de nubes negras que lo vuelven todo gris.
Necesito sol, que la luz permanezca. No es que piense que el sol lo cambia todo; es porque su luz y calidez me recuerdan que la vida fuera sigue latiendo, esperando que regrese a ella.
Recientemente he sentido que soy sensible a los cambios del clima (meteorosensible, creo que se llama), que se cuela en mis pensamientos, en mi vida, en el ánimo… más de lo que quisiera. Es como si cada nuevo día gris pesara un poco más, como si esta inestabilidad meteorológica reflejase una incertidumbre más profunda. Es una niebla pesada que a veces desaparece con un día soleado, pero en otras ocasiones se pega a la piel como si no conociera otro refugio.
Hoy miro esta foto (que no la hice hoy, ni ayer, ni antes de ayer…). La miro y, viendo esta luz frágil y suspendida, me doy cuenta de lo mucho que necesito la claridad, que la luz me atraviese y me sostenga aunque sea un solo instante más.
Tal vez no podamos controlar el clima ni las nubes que nos cubren, pero siempre podemos buscar nuestra propia luz, aunque sea frágil y suspendida.
(𝒳á𝓁𝒾𝓂𝒶)
Foto: Luz suspendida contra cielo azul del atardecer.
Momento musical: Divenire - Ludovico Einaudi
Las calles duermen, pero nunca mueren. La farola solitaria que parpadea en la esquina desierta, esa ventana iluminada que quizá delata a un insomne sin rostro absorto en sus pensamientos, el paso lento de un desconocido que resuena como eco de profundos pensamientos. En la noche, la ciudad se desnuda de artificios y muestra su alma.
Pero la noche también es el territorio de los miedos que el día esconde con su luz. En la penumbra, todo lo cercano se convierte en sombra, no solo las cosas, también sucede en la mente: pensamientos que se retuercen, pesadillas recurrentes, rostros queridos en situaciones inciertas, miedo de perder lo que más atesoramos. Y aunque todos los días el sol despierta y el día avanza inexorable, el eco de esos sueños permanece como el sonido incesante de una voz que insiste en seguir susurrándonos.
Hay quienes temen a la noche y la evitan, quienes la ven como un abismo de incertezas e inseguridades. Aun así, la noche no es solo tinieblas. Es el escenario donde nacen los sueños, donde nuestra imaginación no tiene límites y donde las almas inquietas encuentran refugio. Es también escenario de secretos compartidos en voz baja, de encuentros furtivos, de soledades que se acompañan con el parpadeo lejano de una ciudad que nunca duerme del todo.
Y si el día nos empuja a vivir hacia afuera, la noche nos anima a mirar hacia dentro. Y es en ese juego de luces, sombras, silencios y melodías lejanas e incomprensibles, que descubrimos que esa oscuridad también es vida. La mitad de ella.
(𝒳á𝓁𝒾𝓂𝒶)
Foto: Ecos de la ciudad dormida.
Momento Musical: Landslide - Fleetwood Mac
"La noche viste de oro las fachadas,
luces dormidas en su piel despiertan.
La calle calla, ausente de pisadas,
y el viento murmura historias inciertas.
Bajo balcones de sombra y misterio,
susurra el eco de un ayer lejano.
La soledad, en su andar cauteloso,
acaricia muros con paso liviano.
La ciudad respira en su calma pura,
sin prisas, sin voces, sin un destino.
Solo el tiempo, en su eterna espesura,
se funde en la piedra como un suspiro".
Sereno, el río Guadalquivir sigue su curso en la tarde bajo los nubarrones de estos días grises, mientras que el alma luminosa de Sevilla brilla con cada rayo de sol que aparece de cuando en cuando…
(𝒳á𝓁𝒾𝓂𝒶)
Foto: Guadalquivir y Torre del Oro
Momento Musical: A Fuoco - Ludovico Einaudi
A veces, la vida moderna nos arrastra con sus prisas. La inmediatez reina, todo lo queremos al instante; compramos un viaje, ya; buscamos información, ya; nos comunicamos con nuestros amigos, ahora mismo, ya, todo rápido todo inmediato, todo a un clic.
Pero hay lugares donde el tiempo parece detenerse, donde pasado y presente conviven en perfecta armonía. No todo tiene porqué ser instantáneo, hay belleza en la espera, en el ritmo pausado de los carruajes, en la brisa que mueve las hojas de los arboles….
Quizá la verdadera riqueza no esté en correr más rápido, sino en saber cuándo detenerse. En aprender a escuchar el silencio de una calle tranquila o el sonido de los cascos de un caballo sobre el adoquinado, porque al final es en esos momentos pausados donde encontramos lo esencial, el tiempo para sentir.
(Xálima)
Hubo un tiempo en que desde esta torre se decidía el destino de cada vagón, marcando rutas, enlazando historias, trazando caminos. Ahora, su función se ha extinguido, pero no su presencia. Sigue en pie, desafiante, resistiéndose al olvido, como si aún aguardara el silbido de una locomotora lejana.
Foto: Caseta La Única
Momento Musical: The Trapeze Swinger - Iron & Wine
Besos para tod@s
Sevilla nunca se detiene. Pasos apresurados, voces entrelazadas, el eco de una vida que transcurre sin pausa. Y en medio de todo, un músico callejero deja que su guitarra hable por él.
Sus dedos recorren las cuerdas con la serenidad de quien entiende que la música es refugio, pausa, instante suspendido en el tiempo. Bajo las Setas de Sevilla, su melodía se desliza entre los transeúntes, algunos pasan distraídos, otros se detienen por segundos en ese universo de notas.
Al fondo, la torre del Palacio de los Marqueses de la Motilla observa impasible el ir y venir de la gente, testigo de historias que se cruzan sin llegar a tocarse. Mientras la ciudad sigue su curso, los acordes flotan bajo un sol de invierno, envolviendo el bullicio en un vaivén sonoro que convierte lo cotidiano en un instante único.
Foto: Músico Callejero y Torre.
Momento musical: Entre Dos Aguas - Paco de Lucía
“La música expresa lo que no puede ser dicho y aquello sobre lo que es imposible permanecer en silencio”.
(Victor Hugo)
La UNESCO incluye el canto lírico italiano en su lista de patrimonio inmaterial de la humanidad.
Foto: Música
Momento musical: Va Pensiero - Giuseppe Verdi
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“Nel mezzo del cammin di nostra vita
mi ritrovai per una selva oscura,
ché la diritta via era smarrita.
Ahi quanto a dir qual era è cosa dura
esta selva selvaggia e aspra e forte
che nel pensier rinova la paura!”
(DANTE, Divina Comedia, Infierno)
Foto: Estructura del infierno según Dante
Momento Musical: Infierno, La Divina Comedia - Robert W. Smith
“Qué habrá tras la pared...
Traspasarla con ojos de visita curiosa,
escudriñar los muebles,
indagar
- como sólo los niños -
en cajones y armarios
y quedarse a vivir
en su mundo escondido”.
(Julian Alonso)
Foto: SOY ANDALÛH
Momento musical: Totomami - Pony Bravo
“Entre los gestos del mundo
recibí el que me dan las puertas.
En la luz yo las he visto
o selladas o entreabiertas
y volviendo sus espaldas
del color de la vulpeja.
¿Por qué fue que las hicimos
para ser sus prisioneras?”
(Gabriela Mistral)
Foto: Puerta
Momento Musical: Por Mi Puerta No Lo Pasen - Rosalía
Besos para tod@s